VISITAS

Buscar este blog

miércoles, 25 de marzo de 2026

LUIS EL DE SUSANA, MI MAESTRO A SU PESAR

 

Amigo que se perdió en los años,
custodio de verdades incómodas
sembrador de dudas junto a asientos contables,
señalaba con dedo de maestro
cómo los indios eran siempre los vencidos
en la pelí que todos veíamos igual,
cómo Tarzán traía en sus venas
el veneno del racismo destilado.
Superviviente de aulas libertarias,
de la Institución que creía en otro mundo,
que no cabía en los mapas oficiales
pero él plantaba en nuestras mentes
semillas que no tardarían en florecer.
Refugiado en sus utopías fecundas,
vivió con la urgencia de quien sabe
que el tiempo no perdona ni espera respuestas.
Desgarrò la piel para dársela al otro,
lecciones de vida sin tiquet de cobrador
reconoció al perseguido, perdonó al perseguidor.
hambre de dignidad ,ausencia que duele
cicatriz que no cicatriza, jirones de piel
forjado en el fuego de su compromiso,
ese maestro que se niega a morir
mientras alguien recuerde que otra forma era posible,
que otra forma sigue siendo posible.

martes, 24 de marzo de 2026

EL LOBO ESTEPARIO




















 

En la inmensidad del bosque profundo, 

donde el susurro de los árboles danza, 

como lobo estepario, con su flauta en mano, 

canta a la vida, odas a la esperanza.

música, eco de tiempos lejanos, 

viaja entre ramas, la acaricia el viento; 

en cada nota, un mensaje sagrado, 

un llamado a pisar el suelo mojado,

un remanso de calma, una voz, un acento

un alma que agita revueltas de antaño; 

enseño a mis nietos, tal vez con fervor, 

el camino al autoconsumo, a lo humano

a venerar el agua, a respetar la tierra, 

cada planta, cada vínculo con la existencia; 

en medio del ruido, de la modernidad fiera, 

espero que escuchen esta dulce esencia.

Así, entre cantos y ruidos que acechan, 

la música del lobo florece en su andar; 

llega a sus corazones, y en sus almas

como sueño que acecha la naturaleza debe reinar.

UN RESPIRO EN LA ISLA


 










En la alocada carrera del tiempo,
el invierno se aferra, se niega a partir,
la primavera, remolona y cauta,
se asoma tímida, no quiere venir.
Nidos recientes en ramas vacías,
setas dormidas, sombras que danzan,
un limícola despistado escarba,
en la playa donde el silencio avanza.
Miro alrededor, entre rocas y olas,
la soledad abraza, suave y sincera,
la brisa sopla, un canto apacible,
saludo al Pienzu, su esencia me espera.
Si afino el oído, un lamento lejano,
del venado que vaga en su serrallo,
y si fuerzo la vista, encuentro un delfín,
su lomo asoma, cerca del estallido.
No traigo la cámara, el instante, no importa,
todas estas cosas saben esperar,
en los amaneceres cambiantes de La Isla,
el tiempo se detiene, el alma puede soñar.

SUEÑOS INCONEXOS

  los ríos danzan, la brisa es melodía. bajo un abrigo verde y botas altas,   desciendo por tierras de brisas calmas,   donde el vient...