VISITAS

Buscar este blog

miércoles, 16 de julio de 2025

SOLO FUE UN SUEÑO
















Anoche soñé que era inmortal, 
pero condenado a sentir 
La soledad de un alma que no puede morir 
Y así en cada noche, en cada despertar 
llevo el peso del tiempo 
de lo que no volverá. 
Inmortal en esencia 
pero cargando el peso del adiós, 
de amores, de risas, de besos 
Inmortalidad, regalo amargo.

ROBERT FRANCIS PREVOST (LEON XIV)

  En la hora en que el Papa parte,  cuando el eco informativo se apaga,  resuena en mí su voz, un arte,  que desafía la sombra que nos emb...