Van cayendo las hojas, van cayendo los años, el otoño está en su esplendor... pero no decaen las fuerzas ni el ánimo para adentrarse en los bosques, maravillarnos de sus colores y olores tal como los disfrutamos y sentimos las primera vez que nuestros sentidos los descubrieron. Esta vez fuimos a Peloño y sentados bajo la copa del roblón de Bustiello compartimos también nuestra comida y bebida con todos los amigos del bosque
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ROBERT FRANCIS PREVOST (LEON XIV)
En la hora en que el Papa parte, cuando el eco informativo se apaga, resuena en mí su voz, un arte, que desafía la sombra que nos emb...
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Agradezco a la memoria, su delicadeza suave, que sabe guardar recuerdos, como un tesoro sin llave. Los buenos siempre brillantes, lo...
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Tardes de partido, tabaco y copas, jornadas inquietas, momentos constantes, tu sonrisa bonachona, faro divino. tu ironía fina, un gol suti...
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Sentados alrededor de una mesa de madera de roble, en una habitación iluminada por los últimos rayos del atardecer de febrero, debatíamos in...