VISITAS

Buscar este blog

jueves, 13 de septiembre de 2018



Despierto , me levanto contento y satisfecho de mi libertad y de mi vida en el pueblo ; me acerco a la playa muy temprano, tan despacio como el sol perezoso de finales de verano y tan pronto como las gaviotas terminan de desesperezarse revoloteando entre la garza y el zarapito trinador que esta mañana no trina porque no quiere despertar a las olas que aún rompen inertes de somnolencia en la arena de la Espasa, allí donde el agua salada se mezcla con el agua dulce , allí donde el río le ha prestado su nombre a la playa, o viceversa, quien sabe. Ya se ha marchado todos a a recuperar el ritmo de sus vidas. La casas ya no hablan y la calle está en silencio así que se me ocurre poner algo de música que acompañe a este amanecer.

ROBERT FRANCIS PREVOST (LEON XIV)

  En la hora en que el Papa parte,  cuando el eco informativo se apaga,  resuena en mí su voz, un arte,  que desafía la sombra que nos emb...