En la playa solitaria, mirada asustada,
un pequeño
ser, con ojos de tristeza,
la familia
que una vez fue su abrigo,
la ha
dejado, en la arena, sin certeza.
El hambre la acecha, el frío la abraza,
entre
cartones, su vida se apaga,
un corazón
blando puede ser su esperanza,
un gesto de
amor, su única saga.
Queda el
recuerdo, el dolor del pasado,
del amor que
se fue, de la sonrisa perdida,
en un mundo
que olvida lo que ha sido sagrado,
un ser tan
leal, en su lucha herida.
Oh, perrita
olvidada, en la arena te quedas,
esperando un
milagro, un abrazo sincero,
quien sepa
escuchar, que entienda tu pena,
