domingo, 14 de junio de 2026
ROBERT FRANCIS PREVOST (LEON XIV)
domingo, 17 de mayo de 2026
ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE
Regresaba del calor, de la playa y de la indigesta fritanga mediterránea, harto de aplastar mosquitos por las paredes del apartamento cuyos endebles tabiques eran atravesados por la inmisericorde música de los Beach Boys que me mantenía en en vigilia hasta altas horas de la madrugada. Añoraba calar hondo en plato y cuchara convencional alguna especia de pote que de seguro encontraría de regreso al norte. No fue difícil empaquetar a los niños en el universo de maletero del Renault 12 familiar. Más difícil fue convencer a mi esposa que aun a medias de broncear su piel con sol y potingues de la costa del azahar prefería prolongar la estancia en Denia algunos días más. Por aquellos tiempos el automóvil representaba, pobre de mí , uno de los objetos de culto así que aún con el permiso de conducir reciente los quilómetros no suponían para mi más que simples rayas amarillas en el mapa de carreteras del Mopu. Franco ya se había ido dejándonos huérfanos de rebeldía por lo que los ánimos fluían tranquilos del trabajo a las vacaciones sin más problema. Así fue como al ver en el indicador de la carretera Benabarre diez no tuve pereza alguna en desviarme de la ruta de regreso a casa y acercarme a la villa oscense en busca de respuesta a algunas preguntas que rondaban en mi cabeza sobre mis ancestros. Una casa con blasón, amplio balcón de madera negra y techo artesonado. Una mujer muy delgada de pelo gris y de estatura elevada nos recibe en el pequeño atrio empedrado. Su marido estaba en la finca atendiendo la cuadra de cerdos. Solo quedaban aquellos ancianos. Ella Eduvigis, la anfitriona me llevo hasta el fondo del corredor desde donde se divisaba un pequeño huerto. Una viejecita con aspecto de acomodadora de cine de pueblo hacía círculos con una azada alrededor de un gran hoyo de cierta profundidad en el sembrado. En voz baja se dirigió hacia nosotros y nos dijo intrigante que la noche anterior habían estado allí y que al amanecer volvieron a perderse entre las estrellas. Cenamos y sin sobremesa nos despedimos de los comensales. No los he vuelto a ver y apenas recuerdo sus rostros. Este fue mi primer contacto con los alienígenas.
jueves, 7 de mayo de 2026
SUEÑOS INCONEXOS
los ríos
danzan, la brisa es melodía.
bajo un
abrigo verde y botas altas,
desciendo por
tierras de brisas calmas,
donde el
viento susurra sueños perdidos,
y la soledad
abraza los latidos.
mientras mi
alma se siente al revés,
¿cómo
despojar a los dueños de aquí,
de sus ríos
áulicos, de su esencia sutil?
un canto a
la vida, a la naturaleza,
brindo en el
frío, en el inhóspito hogar,
porque el
hombre no solo busca amar.
Así, entre
el hielo y el viento audaz,
celebro la
vida en su paz fugaz.
un brindis
eterno, donde nada se marcha.
En la noche
oscura, el sobresalto avanza,
un eco de
misterio, la mente se lanza.
"Ciclogénesis
explosiva", susurra el viento,
entre la
vigilia y el sueño, un inquieto lamento.
Las olas
resuenan, un rugido profundo,
se cuelan en
mi mente rompiendo el mundo.
El café
humeante, mi efímera salvación,
me
estremezco ante su fuerza, su grito brutal.
Nada es
extraordinario, solo el ciclo del mar,
borrascas
que se encuentran, sin miedo a chocar.
En esta
danza eterna, de olas y tormentas,
la vida se
renueva, en sus giros y quiebras.
Así, entre
sobresaltos y sueños perdidos,
encuentro la
calma en los ruidos vividos.
jueves, 30 de abril de 2026
Brindis de un pescador en la Tierra de Nadie
Viste de
verde, botas altas en el pie,
desciende al
reino donde el viento es ley.
Silba
partituras de soledad indómita,
en tierra de
nadie, la vida se rinde y se agita.
Pesca con
suerte, sin muerte, sin pena,
osado
viajero, estúpida escena.
¿Cómo
despojar de vida a dueños sutiles,
de ríos
áulicos, de aguas tan frágiles?
En medio de
la naturaleza, el ridículo no pesa,
brinda por
la vida, en esta belleza.
No solo pesca
por el placer final,
sino por la
conexión, por lo esencial.
Así, en
inhóspito paraje, alza su copa,
celebra la
existencia, el misterio y el lazo.
En esta
danza salvaje, un canto le llama,
brinda por
la vida, por la tierra que ama.
DESPERTAR DE ABRIL
Madrugo en la brisa,
el invierno se aferra,
y la primavera, tímida,
retarda su llegada.
Abro los ojos
antes que el sol despierte,
mientras el frío del alba
abraza mi cuerpo.
Abrigado en exceso,
camino al Sangreru,
escuchando el canto
de los pájaros de abril.
Las estrellas parpadean,
brillantes aún en la mañana,
como testigos de una noche
que se niega a olvidar.
En la confluencia de caminos,
descubro mi pueblo nuevo,
con el paseo que me invita
a soñar en su horizonte.
Sin prisa, hacia la playa,
mi curiosidad me guía,
¿es el cielo natural
o un lienzo pintado por la vida?
Ciertamente, lo ignoro,
mas la historia resuena,
como un eco de Monterroso:
“Cuando desperté,
el dinosaurio aún estaba allí”.
domingo, 5 de abril de 2026
POR FIN SE ACABO
.
HASTA SIEMPRE, PRESI
miércoles, 25 de marzo de 2026
LUIS EL DE SUSANA, MI MAESTRO A SU PESAR
martes, 24 de marzo de 2026
EL LOBO ESTEPARIO
En la
inmensidad del bosque profundo,
donde el
susurro de los árboles danza,
como lobo
estepario, con su flauta en mano,
canta a la
vida, odas a la esperanza.
música, eco
de tiempos lejanos,
viaja entre
ramas, la acaricia el viento;
en cada
nota, un mensaje sagrado,
un llamado a
pisar el suelo mojado,
un remanso
de calma, una voz, un acento
un alma que
agita revueltas de antaño;
enseño a mis
nietos, tal vez con fervor,
el camino al
autoconsumo, a lo humano
a venerar el
agua, a respetar la tierra,
cada planta,
cada vínculo con la existencia;
en medio del
ruido, de la modernidad fiera,
espero que
escuchen esta dulce esencia.
Así, entre
cantos y ruidos que acechan,
la música
del lobo florece en su andar;
llega a sus
corazones, y en sus almas
como sueño
que acecha la naturaleza debe reinar.
UN RESPIRO EN LA ISLA
En la alocada carrera del tiempo,
el invierno se aferra, se niega a partir,
la primavera, remolona y cauta,
se asoma tímida, no quiere venir.
Nidos recientes en ramas vacías,
setas dormidas, sombras que danzan,
un limícola despistado escarba,
en la playa donde el silencio avanza.
Miro alrededor, entre rocas y olas,
la soledad abraza, suave y sincera,
la brisa sopla, un canto apacible,
saludo al Pienzu, su esencia me espera.
Si afino el oído, un lamento lejano,
del venado que vaga en su serrallo,
y si fuerzo la vista, encuentro un delfín,
su lomo asoma, cerca del estallido.
No traigo la cámara, el instante, no importa,
todas estas cosas saben esperar,
en los amaneceres cambiantes de La Isla,
el tiempo se detiene, el alma puede soñar.
martes, 24 de febrero de 2026
23 DE FEBRERO DE 1981 RECUERDOS DE UN ATARDECER HISTORICO EN PRAVIA
viernes, 20 de febrero de 2026
ABANDONADA
En la playa solitaria, mirada asustada,
un pequeño
ser, con ojos de tristeza,
la familia
que una vez fue su abrigo,
la ha
dejado, en la arena, sin certeza.
El hambre la acecha, el frío la abraza,
entre
cartones, su vida se apaga,
un corazón
blando puede ser su esperanza,
un gesto de
amor, su única saga.
Queda el
recuerdo, el dolor del pasado,
del amor que
se fue, de la sonrisa perdida,
en un mundo
que olvida lo que ha sido sagrado,
un ser tan
leal, en su lucha herida.
Oh, perrita
olvidada, en la arena te quedas,
esperando un
milagro, un abrazo sincero,
quien sepa
escuchar, que entienda tu pena,
martes, 17 de febrero de 2026
EN LA TEMPESTAD
La lluvia no cesa, pero yo tampoco,
Releo a Joyce, Ulises profundo,
con un plano en mano, recorro su mundo.
Busco al señor Bloom en cada rincón,
me pierdo en Dublín, en su corazón.
la mente busca un nuevo umbral,
a la tarde malcuernas, tampoco está mal
entre letras y músculos hallo mi voz,
en la danza de la vida, en eso estoy .
Llueve una semana, dos días y más,
la tormenta invoca sombras sin paz.
La ociosidad, un peso mortal
BAJO LA LLUVIA INFINITA
Llueve la noche,
llueve la mañana,
un torrente
eterno,
la tierra empapa.
Los pájaros nadan,
los peces vuelan,
y yo en mi
refugio
pinto sillas
viejas,
muevo el
mobiliario,
reparo
tuberías,
todo es
necesario.
Releo al
Quijote,
locuras y
sueños,
rasgueo en
la guitarra,
acordes
pequeños.
Las calles
son ríos,
las plazas lagos,
Los mirlos
se asoman,
Plumas de
satén.
patas con membranas,
volando al
compás,
y el mar,
desbordado
a los
desiertos va.
Tejo con
hilos,
abrigos de
amor,
jerseys y
chaquetas,
regalos del
corazón.
El cielo, en
su manto
ya no es
azul ni gris,
sino de
antracita,
un lienzo de
abril.
Así, entre
mil lluvias
el tiempo se
va,
tejiendo
memorias,
abrazos sin
par.
Y aunque el
agua caiga,
mi hogar es
un faro,
un refugio
cálido,
un canto muy
raro.
PENSAMIENTOS EN EL AIRE
ROBERT FRANCIS PREVOST (LEON XIV)
En la hora en que el Papa parte, cuando el eco informativo se apaga, resuena en mí su voz, un arte, que desafía la sombra que nos emb...
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Agradezco a la memoria, su delicadeza suave, que sabe guardar recuerdos, como un tesoro sin llave. Los buenos siempre brillantes, lo...
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Tardes de partido, tabaco y copas, jornadas inquietas, momentos constantes, tu sonrisa bonachona, faro divino. tu ironía fina, un gol suti...
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Sentados alrededor de una mesa de madera de roble, en una habitación iluminada por los últimos rayos del atardecer de febrero, debatíamos in...


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