VISITAS

Buscar este blog

miércoles, 22 de octubre de 2025

Dicen los franceses que “cuatro veces veinte” son igual a ochenta, Asi, celebrar ochenta años se convierte en una suma de vivencias, encuentros y despedidas que han forjado mi alma y mi carácter.














cuatro veces veinte, ya llegó el momento,

cuatro veces veinte, las velas al viento,

cuatro veces veinte, apura la nostalgia,

cuatro veces veinte, se funde en la distancia.

cuatro veces veinte, abrazos apretados,
cuatro veces veinte, besos olvidados,
cuatro veces veinte, sueño cada día,
cuatro veces veinte, con el alma encendida.

Cuatro veces veinte, dejaré que pase,
cuatro veces veinte, lo que deba pasar.
Cuatro veces veinte, quiero que se quede,
cuatro veces veinte, quien quiera quedar.

Cuatro veces veinte, acepto un nuevo rostro,
cuatro veces veinte, camino más despacio,
cuatro veces veinte, me miro en el espejo,
cuatro veces veinte, solo al despertar.

Cuatro veces veinte, saludo a los amigos,
cuatro veces veinte, lloro por los que han partido,
cuatro veces veinte, marcando el sendero, 

cuatro veces vence, la vida es un te quiero.

cuatro veces veinte, ya perdí la cuenta

cuatro veces veinte, pongamos que ochenta

Cuatro veces veinte, en Francia así lo entienden,

Cuando los que cumples son cuatro veces veinte.

viernes, 17 de octubre de 2025

LA GARZA, soneto

 












En la charca reposa la garza real

Inmóvil y sabia, atenta y sutil

dama del invierno, descubro el perfil

patas en el fango, mirada en el umbral.

 

Se inicia la danza, ligera en su andar

De un lado a otro, con gracia  y con fé

Recorre sin prisas, como un verso en pié

Con plumas de nieve que saben brillar

 

Un coro de trinos despierta el lugar

Belleza sencilla que el alma alimenta

La naturaleza canta e invita a soñar

 

Ya casi amanece , la calma se asienta

En el eco el tiempo se para a ecuchar

La sinfonía dulce que la lluvia inventa.

domingo, 5 de octubre de 2025

¿QUE HAS HECHO EN AQUELLOS DIAS?


Entre los escombros, un niño yace,
un eco de angustia en la brisa,
fotografías que desnudan la cara
del dolor, del horror, de la prisa.

Los medios, en su danza macabra,
buscan en mí un remordimiento,
pretenden que sienta el peso
de un mundo que arde en sufrimiento.

¿qué has hecho en aquellos días?

Pero no, no cargaré con la culpa,
no seré parte de este teatro,
pues el pecado social germina
en corazones vacíos, en un pacto.

Con mis votos, elijo caminos,
denuncio lo que no puedo callar,
como un lobo en el bosque oscuro,
mi flauta suena, mi lucha es real.

He sembrado mi gota de agua,
en este incendio que devora la paz,
y aunque el fuego aún ruge y consume,
espero que alguien de mi entorno

me escuche, quizás, y entonces

ya tendré lista la respuesta

de lo que hice aquellos días

de lo que sentía, de que lado estaba

de la historia. Nada más.


sábado, 4 de octubre de 2025

Por la nieve con THOR

 












En la nieve, el silencio vibra,
rompiendo el tris-tras de raquetas,
un eco de pasos, un tiempo que avanza,
mientras Thor, con su impulso, se acerca,
se aleja, regresa, recoge el instante,
y con un salto, escapa hacia el horizonte.

El Remelendi, un reto en mi mente,
susurra, "¿Te atreverás?",
la juventud quedó atrás,
cumbres conquistadas con pieles de foca,
deslizándome por el “Arenero”,
donde el viento y la risa eran uno.

Ahora, mayor, pero con raquetas en mano,
bastones que sostienen mis recuerdos,
algunas voces se han desvanecido,
pero Thor sigue a mi lado,
en este bosque donde el tiempo se detiene,
en cada tronco seco, una historia se aferra.

Me siento, descanso en la memoria,
los ecos de amigos flotan en el aire,
buenas mañanas de esquí y risas,
regresando a los lugares de felicidad,
donde el alma encuentra su canto,
y el silencio se llena de vida.


jueves, 2 de octubre de 2025

LA CURVA DEL SILENCIO (PRAVIA)

 










En la curva sinuosa, un susurro,
el camino de Agones a Escoredo,
donde el bosque abraza el valle,
y la paz se asienta en el aire.

Una curva más, pero distinta,
pintada de recuerdos, ecos lejanos.
Allí, el conductor encuentra alivio,
mientras el peso del pasado se detiene.

Silencio cómplice de la carretera,

testigo mudo de historias olvidadas,
donde el viento lleva susurros,
y los muertos reposan en la penumbra.

"Por aquí andan enterrados",
una voz que se pierde entre sombras,
y el silencio se hace más denso,
como la niebla que envuelve el alma.

Hijo y sobrino, caminantes del tiempo,
sus pasos marcan el compás del luto,
y en cada cruce, en cada lágrima,
el eco del dolor se hace presente.

Ayer, en la lápida,
las emociones brotaron,
lágrimas de años de silencio,
cuerpos que aún llevan el peso de la ausencia.

La foto borrosa, un destello,
el destino riendo ante el recuerdo,
pero el silencio grita en el alma,
y las heridas, aunque abiertas,
buscan una forma de cerrar.

En la curva del silencio,
el pasado y el presente se encuentran,
y el bosque, eterno guardián,
abraza las historias que aún laten
.

miércoles, 1 de octubre de 2025

LA BANALIDAD DEL MAL

 

En la plaza resuena el eco de gritos,

manos alzadas, corazones heridos,

la Policía, con garra y sin piedad,

apalea la paz, ahoga la verdad.

Los llaman etarras, en un giro cruel,

mientras un político sueña con fuego y con hacha,

promesas de terror en un aire helador,

la rabia se cierne, la razón se despacha.

Alguien decide quién entra en su patria,

mientras otro canalla bombardea sin duelo,

en Gaza el llanto se mezcla con el polvo,

masacres que el tiempo convierte en fango.

Preside en su trono la paz de los cementerios,

pinta un mundo gris, lleno de misterios,

y nosotros, dormidos, en la zona de confort,

mientras el horror se convierte en soporte.

Noticias falsas que danzan en la prensa,

escándalos que brotan en danza intensa,

miles caen, ahogados en mares de lágrimas,

y el aplauso resuena, sin miedo ni quebranto.

Normalizamos el horror, lo hacemos cotidiano,

la banalidad del mal se vuelve en el entorno,

en la tertulia afirman: "Es solo un calentón",

mientras el mundo se quiebra en una canción.

Cuando lo impensable se viste de paz,

ya no se necesitan tanques, ni paredones,

es la distopía que nos abraza y nos ciega,

en un ciclo de indiferencia que nunca se niega.

Horrorizados deberíamos estar,

pero el sueño persiste, nos invita al silencio

y en el eco del horror, en la sombra del mal,

nos queda el reflejo de un mundo anormal.

23 DE FEBRERO DE 1981 RECUERDOS DE UN ATARDECER HISTORICO EN PRAVIA

Sentados alrededor de una mesa de madera de roble, en una habitación iluminada por los últimos rayos del atardecer de febrero, debatíamos in...