domingo, 27 de abril de 2014

DE CARTON-PIEDRA


Tienen la mirada inexpresiva,  esbozan  sonrisa giocondina cuando el orador suelta alguna gracieta que ridiculiza al denostado oponente que, Dios nos libre, tiene la ocurrencia de opositar a ser de nuevo el conductor de nuestros destinos y eso  a pesar  del trabajo que nos ha costado ponerlo todo  en su sitio, arreglar desaguisados y empezar a hacer las cosas como el divino creador manda y no como esos desvergonzados agnósticos que ocupan las bancadas de ahí enfrente, que reniegan de los curas aunque les consienten casi todo en cuestiones de economía no tanto en asuntos de cintura para abajo y menos esperar que esos desarrapados perroflautas que lian porros en las manifestaciones de desagradecidos y aprovechados ciudadanos que se emplean en cuerpo y alma, si es que la tienen, a fin de conseguir subsisdios sin pegarle un palo al agua y a llenar las calles de porquería voceando sucios cánticos en la mayoría de los casos irreverentes , zafios y soeces que ofenden a las señoras y señoritas de bien y  molestan a los buenos y honrados ciudadanos que utilizan la paz del domingo por las mañanas, despues de la misa de doce, para hacer sus compras en los colmados que emprendedores animados y confiados en la recuperación y convencidos de  los brotes verdes han bajado sus persianas y abierto sus puertas a la prosperidad de la España grande y libre de libre mercado de la Puerta del Sol; también parece que fruncen el ceño y tuercen la boca con gesto despectivo y ofendido cuando el que hace uso de la palabra, ese rostro tan conocido y abonado a todos los telediarios de la primera cadena que se pregunta y pregunta mirando ora hacia adelante ora hacia la derecha ora hacia la izquierda, con perdón,  nunca hacia atrás porque da por sabido que los de esa parte están convencidos de antemano de que todo su discurso está escrito en su catecismo  el cual no difiere mucho del aprendido en sus escuelas privadas y privativas de enseñanza religiosa, por eso, amigos, se extrañan de que la prensa destape sus vergüenzas que insisten en que no lo son y que en todo caso son más las de la otra parte de la bancada que no se como se atreven siquiera a levantar la voz y hablar de corrupción, faltaría más, pues acaso no han sido los otros mucho más corruptos, que a donde va a parar, o no se acuerdan de cómo nos dejaron sin un euro en las arcas de estado y debiendo a dios y a su madre Santa, y que hemos tenido que sacar de la miseria a los pobres Bancos y pobrecitos banqueros por culpa de, maldita sea, esa manera de vivir por encima de nuestras posibilidades, y tú más y tú más, habrase visto. Pero la desolación me invade sobremanera cuando durante el resto del minutaje a que tiene acceso por derecho plebiscitario  la otra parte es escoltado en su retaguardia por otro coro de rostros con la misma inexpresión, los mismo gestos inanes aunque con escasamentes diferencias de looks, pero eso si, respondiendo ritmicamente como guacamayos caribeños de colores chillones y juveniles, con iguales medias sonrisas, las mismas medias miradas entre atónitas y escépticas cuando no, severas y estudiadas en no se que escuela de futuras generaciones o juventudes; ¿acaso no os acordais de que eramos los aladides de la democracia social, salvaguardia del estado del bienestar, y que si hemos tenido que procurar algo de malestar no fue, jodidos tertulianos, por que nos dio por la real gana sino porque le dio por la gana burguesa a esos que mandan tanto en los despachos de Bruselas y de Estrasburgo pero que ya vereis, os lo prometo y esta vez va en serio, que de ahora en adelante las cosas no van a ser igual, que si tenemos que hacer algún recosido a la Carta Magna os lo vamos a preguntar, que viva el referendum, que reconocemos que con Zapatero se nos ha ido algo la mano con  los recortes pero es que no paraban de mandarnos cartas desde Europa amenazando con que si no nos empleabamos a fondo con la tijera no habría parné y ya sabeis que cuando se trata de pelas, la pela es la pela, como dirían nuestros amigos los catalanes que aunque ahora andan un poco revueltos con eso de la independencia ya comprobareis, os lo aseguro, que con nosotros se van a calmar nada más les untemos la cartera y recogeran doblada la estelada en el fondo del armario de louis Majorelle justo enfrente de la chimenea con motivos rococó cubierta por un curioso monstruo de cuyo rostro brotan plumas de pavo real. Aguanto la embestida mediática de estos comicios de la señorita Pepis con la esperanza de no encontrar algún rostro conocido y apago finalmente el televisor algo  más aliviado al comprobar que son todos los rostros de cartón piedra.