lunes, 7 de julio de 2014

MI NIETA ROCIO HA CUMPLIDO DOS AÑOS


rOCIO 2 AÑOS from javier balaguer on Vimeo.
Sensaciones 
Otro verano se sube a la grupa de –supongo- mi larga vida . No hago esta afirmación por reproche o por cansancio pues como escribió el inolvidable poeta de Isla Negra confieso que la he vivido y la mayor parte encantado de haberla conocido. Sin embargo el inexorable desgate biológico va abriendo grietas en mi estructura personal y conformando nuevas maneras de adecuar ésta a la inexorable realidad. Las noches se hacen más cortas sin permiso del solsticio y los fármacos sustituyen al sano cansancio que procura un profundo y sosegante sueño. Despierto y los angeles y los demonios de la noche se prolongan en el insomnio proporcionandome sensaciones de alegría o de tristeza según seleccionen los últimos recuerdos del día troceando las horas de sueño en partes casi alícuotas de alegre nostalgia y de tristes ilusión, unas veces aliviado al despertar otras maldiciendo la hora en que se me rompe la ensoñación y así en una travesía bipolar que se prolonga en las primeras horas del alba, a veces demasiado tiempo hasta que recupero el tono muscular y regreso a la normalidad. Los trinos de los pájaros se hacen más intensos y se tornan en alegre algarabía,respiro a pleno pulmon el aire limpio y fresco del mar que agita el pedrero, los primeros rayos de luz atraviesan las cortinas el salón, el sultan del gallinero canta a su serrallo y el ladrido lejano del perro de la granja van devolviéndome a la aventura diaria del vivir reinventándome la vida. Entretanto Rocío ha cumplido su segundo año y sigue creciendo. No al mismo ritmo los tomates de su huerto y tampoco terminan de acogollarse las lombardas mientras por el contrario ya comienzo a saborear las fresas. Salgo con rumrum a mi paseo matinal, está intranquilo porque ya me ha visto sacar los zapatos del taquillón, pero ya no se le ve una alegría extraordinaria, el tiempo también pasa para los perros y aun más rápido. Camino al sendero que cruza la pradera remontando el cueto y saludo a las flores, a los arbustos, a los árboles por su nombre. Marcho a pasos felices seguido de mi fiel compañero o siguiendo a rum.rum , dejo a un lado el suave murmullo del mar y continúo hasta donde la marea me permite desprenderme de los últimos grilletes de la depresión y sumergirlos bajo la espuma de la ola que rompe plácida en la orilla. En todo lo que veo de bueno en el paisaje y en mi pensamiento se diluye mi alma impulsada por un optimismo incipiente. Ya ha regresado el dia y ha despertado el sol y las gaviotas rien estúpidas de no sé que, atravieso el puente que une los dos concejos que el rio separa; busco el hide que me camufla y descubro al pirata de la pesca de nombre Martín y de apellido Pescador; sentado en el tronco improvisado de asiento impaciente aguardo su llegada, ayer se posó en la rama del acebo; no tarda en llegar y mientra espero deleito mis oídos con la mejor de las sinfonías inacabadas cuya partitura lee y canta el torrencial arroyo que ya convertido en rio me da la bienvenida. Multiplico mis energías y armonizo mis sentidos con la calma balsámica de la naturaleza y tomo al fin el camino de regreso mirando a la montaña desde cuya cúspide  una voz amiga me llama y me obliga a responderle, ya voy, ya voy.

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